Tener una piel limpia y bonita es muy sencillo, simplemente tienes que llevar una disciplina de cuidados mínimos. Si es cierto que es una rutina diaria y nos puede costar conseguirla día a día pero una vez que cogemos la rutina, nos acostumbramos y vemos que tiene resultados, es pan comido!

Y es que, aunque nos veamos bien la piel, no quiere decir que no nos tengamos que cuidar, por que la piel tiene memoria y nuestra pereza la pagaremos más tarde.


 

 

¿Qué podemos hacer?

Lo principal y muy importante es tener una piel libre de impurezas, para tener una piel luminosa y que todos los productos penetren perfectamente, y eso se consigue yendo a una profesional a hacernos una buena limpieza con extracción y un buen exfoliante.

A partir de ahí estaría bien que nos diagnosticaran nuestro tipo de piel, y usáramos los cosméticos acorde a nuestra piel para no tener problemas, de sequedad en exceso o nos de grasa.

Lo ideal es una buena limpieza día y noche,  siempre evitando los jabones o espumas que alteran nuestro mantohidrolipídico, y aclararlo bien con unos algodones y agua para arrastrar toda la suciedad, aunque no nos maquillemos es importante.

A continuación aplicar un tónico siempre, aunque parezca que el tónico no sirve para nada es casi lo más importante, aparte de calmar la piel e hidratarla, estabiliza el pH, que en caso de que esté alterado podemos correr el riesgo de tener sensibilidad, rojeces, descamaciones, e incluso que nos salgan pústula (granitos).

Por último una crema, podemos usar una de día y otra de noche o la misma, eso dependerá de nuestras necesidades en la piel.

 

¿Fácil, verdad?

¡Y eso es todo! En 3 pasos simples a los que tenemos que dedicar sólo 5 minutos al día y que nuestra piel agradecerá muchíííísimo.

Es muy importante que los productos no contengan perfumes, colorantes ni conservantes y sean libres de parabenos y siliconas, porque todo eso penetraría en nuestra piel.

Ese tipo de cosmética la podemos encontrar en firmas de cosmética profesional a precios asequibles.

Tenemos que crearnos un hábito para que nos deje de dar pereza, un truco es hacerlo nada más llegar a casa y no esperar a irnos a la cama.

Una vez hayamos creado el hábito y ya sintamos la necesidad de hacerlo siempre podemos ir agregando algún serum, vitamina o contorno de ojos.

Es importante que vayamos de vez en cuando al centro de estética, para hacer limpiezas o si ya nos van preocupando otros aspectos algún que otro tratamiento, sobretodo en los cambios de estaciones.

¡Animaos! Nosotras también tenemos que cuidarnos, y no es sólo para vernos perfectas, también para sentirnos bien y dedicarnos un ratito al día a nosotras.